Durante la presidencia del 2014–2018, Colombia vivió uno de los momentos más significativos de su historia reciente: la búsqueda de la paz tras más de cinco décadas de conflicto armado. En este contexto, nació “La Conversación Más Grande del Mundo”, una estrategia que buscaba llevar la pedagogía para la paz a cada rincón del país buscando una transformación cultural.
El programa buscaba promover la comprensión del Acuerdo de Paz firmado con las FARC-EP, fortalecer el apoyo ciudadano al proceso y, sobre todo, abrir espacios de conversación sobre el significado y los retos de construir paz desde los territorios.
Lejos de ser una estrategia unidireccional, esta iniciativa se propuso escuchar y conversar. Se organizó como una plataforma de encuentros comunitarios, foros ciudadanos, espacios académicos, talleres en escuelas, universidades, medios de comunicación y plataformas digitales.
La Conversación más grande del mundo


“La Conversación Más Grande del Mundo” fue también una apuesta por la pedagogía de paz. En lugar de transmitir un mensaje cerrado, se trataba de generar herramientas y escenarios para que la ciudadanía reflexionara colectivamente sobre la paz, la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. La iniciativa se enfocó en construir una narrativa compartida sobre el conflicto, la reconciliación y el papel activo de la sociedad civil.
La conversación que me cambio la vida
Esta serie de videos, realizada con el apoyo de la Embajada de Suecia, buscó mostrar cómo la conversación puede transformarnos. Invitamos a diversas personas de la vida nacional a compartir aquella conversación que marcó un antes y un después en sus vidas. Sus respuestas nos permiten comprender no solo aspectos profundos de cada invitado, sino también el poder que tiene una conversación para abrir caminos, cambiar perspectivas y transformar historias.

Conversa tu ciudad, conversa tu obra
“Conversa tu ciudad, conversa tu obra” fue una estrategia impulsada en Bogotá con el propósito de fortalecer la participación ciudadana en torno al desarrollo urbano. La iniciativa buscó abrir conversaciones entre la ciudadanía, las instituciones y los equipos técnicos encargados de la planificación y ejecución de obras públicas. Partiendo del reconocimiento de que cada intervención urbana transforma la vida cotidiana, el programa promovió espacios de encuentro donde las comunidades pudieran expresar sus preocupaciones, propuestas y expectativas frente a las transformaciones de su entorno.
La estrategia se desplegó especialmente para los proyectos Transmilenio carrera séptima y Avenida Guayacanes, integrando tanto jornadas de socialización como recorridos participativos. Su objetivo era fortalecer el tejido social y la confianza institucional alrededor de mega transformaciones de ciudad.
“Conversa tu ciudad, conversa tu obra” apostó por una visión más democrática del desarrollo, donde la ciudad no se impone desde los planos, sino que se construye en conversación con quienes la habitan. Promovimos reflexiones sobre la relación entre ciudadanía y el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la estrategia visibilizó emocionalidades locales, la necesidad de una cualificación de equipo sociales y servidores públicos en relacionamiento para comprender que la participación no retrasa el desarrollo, sino que lo enriquece y lo vuelve más sostenible.

Escuchar la paz 2022
Para el 2022 se continuó con la estrategia de divulgación enfocada en municipios PDET esta iniciativa reunió a jóvenes, personas en proceso de reincorporación, víctimas del conflicto armado y representantes de entidades estatales y gubernamentales para dialogar abiertamente sobre reconciliación, justicia transicional y los retos del desarrollo territorial de la paz.
Las conversaciones se desarrollaron en La Paz, Medellin, Pasto y Villavicencio a manera de museo itinerante seleccionando en cada territorio un espacio significativo. En Villavicencio, por ejemplo, a bordo de un bus se recorrió puntos representativos de la ciudad, como la Universidad Santo Tomás, el Parque de la Llanura de la Memoria Histórica y el Mirador la Piedra del Amor. Esta ruta permitió a los participantes compartir experiencias, perspectivas y memorias en un entorno itinerante, sensible y profundamente conectado con el territorio.
La actividad fue parte de una estrategia más amplia que busca recoger y amplificar las voces de las comunidades en los territorios priorizados por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), con base en los hallazgos del informe Escuchar la Paz.

Escuchar la paz 2021
La Fundación Conversa Colombia desarrolló la estrategia de divulgación del informe Escuchar la paz elaborado en 2021 por el PNUD en una labor conjunta con el Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO), la Universidad de Los Andes, y con el apoyo financiero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega y el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Sostenimiento de la Paz (MPTF). Este informe, recogió las voces de 11.777 personas en 72 municipios de las 16 subregiones PDET sobre la percepción de avance en la implementación del acuerdo de paz.
La estrategia contempló la selección de un grupo territorialmente representativo de encuestados y buscó llevar el contenido del informe más allá de los espacios técnicos, acercándolo a las realidades locales. Cada actividad fue diseñada como una oportunidad para dialogar, validar y resignificar colectivamente los relatos y hallazgos contenidos en el informe.
Al cierre del proceso de sensibilización con los encuestados, se llevó a cabo una presentación
museística en la que las gráficas del estudio fueron organizadas como una colección dentro de un espacio expositivo. No se trataba de “mirar una estadística”, sino de diseñar una experiencia que, gracias a la presencia y participación de los propios encuestados, permitiera al público comprender, sentir, interactuar y reflexionar sobre el significado profundo de los datos.
La apuesta museística no solo informó, sino que conectó emocional e intelectualmente con los asistentes combinando la obra/dato con el testimonio vivo.

Red Compromiso Minero


La creación de la Red Compromiso Minero fue una experiencia de articulación exigente y profundamente aleccionadora. Convocar a empresas, instituciones, comunidades y expertos en torno a un propósito común implicó reconocer tensiones históricas, expectativas divergentes y la urgencia de encontrar puntos en común ante un panorama de protección y cuidado del entorno natural cada vez más desafiante para los mineros. Acompañamos a la Asociación Colombiana de Minería a generar conversaciones francas y crear espacios que impulsaron reflexiones acerca del rol del sector extractivista en el futuro ambiental del país.


MiniPaís y la polarización
La experiencia de construir un MiniPaís comenzó por reconocer la diversidad emocional, social y territorial que convivía en Colombia. Para capturar ese mosaico de percepciones, se diseñó una representación a pequeña escala del país que reunió, en un solo grupo, la pluralidad de voces, historias y sensibilidades presentes en la ciudadanía.
Este proceso implicó identificar las variables que mejor describían al país, poblacionales, sociodemográficas, socioeconómicas y geográficas y definir criterios de representatividad que aseguraran un reflejo fiel de su complejidad. Con estas bases, se seleccionaron y convocaron las personas que conformarían el MiniPaís, revisando cuidadosamente que su composición final no
sobrerrepresentara ningún sector. Una vez reunido, el MiniPaís se convirtió en un espacio para comprender, proyectar y dialogar sobre las tendencias colectivas que nos atravesaban, permitiendo crear piezas comunicativas que hicieran visibles estas voces y promovieran reflexión pública.
Esta metodología se inspiró en la idea del minipopulus formulada por Robert Dahl en los años setenta: “una asamblea de ciudadanos demográficamente representativa de la población general, reunidos para aprender y deliberar sobre un tema con el fin de informar la opinión pública y la toma de decisiones”.
